Mi experiencia fue muy distinta:
Despues de cinco sesiones, de haberme gastado casi un millón de las antigüas pesetas, el dolor que tuve que soportar en la cada sesión, hoy tengo el mismo vello colporal que tenía antes del tratamiento. Me siento estafado y lo peor de todo es que no firmé ningún documento al que pudiera agarrarme para poder denunciar a la doctora María Picornell. Soy hombre, muy belludo de espalda, torax y abdomen. Mi vello es negro y mi piel blanca. Decidí realizarme la depilación laser porque el bello era antiestético y produce mucho calor en verano. La clínica a la que acudí fue en Huelva, concretamente se llama Grupo Médico en la calle Cantero Cuadrado de dicha ciudad.
Esto ocurrió hace ya varios años y mi desconfianza es tal que para volver a realizarme la depilación laser, tendría que ser con un contrato formal y un compromiso serio de devolverme el dinero si no prospera.




